La Plaza de la Paja es uno de los rincones más encantadores del centro histórico de Madrid, ubicada en pleno corazón del emblemático barrio de La Latina. Esta plaza con personalidad propia y estilo medieval invita a descubrir el pasado más auténtico de la capital, entre terrazas al sol, arquitectura histórica y un ambiente tranquilo, ideal para pasear y relajarse tras explorar la ciudad.
Historia del monumento
La Plaza de la Paja fue durante los siglos XIII y XIV el gran mercado de Madrid, el epicentro comercial y social de la villa antes de que la actividad se desplazara a la Plaza Mayor. Su nombre procede de la venta de paja que se realizaba en este lugar para alimentar a los animales de los canónigos de la vecina Capilla del Obispo, un impuesto eclesiástico que marcó su identidad histórica.
Pese al paso del tiempo y los cambios urbanos, la plaza sigue conservando su trazado medieval y varios vestigios arquitectónicos de gran valor, como palacios y edificios señoriales que recuerdan su importancia en el Madrid de los Austrias.
Puntos de interés:
Capilla del Obispo – Pequeña joya gótica-renacentista del siglo XVI situada en el extremo norte de la plaza, con una fachada que merece una visita detenida.
Palacio de los Vargas – Antiguo palacio renacentista que hoy forma parte del conjunto arquitectónico de la capilla y representa la vida noble de épocas pasadas.
Jardines del Príncipe de Anglona – Uno de los pocos jardines nobiliarios del siglo XVIII que se conservan en Madrid, un oasis verde para descansar.
Terrazas y gastronomía – La plaza acoge numerosos bares y restaurantes con mesas al aire libre, perfectos para disfrutar de una comida o un aperitivo en ambiente castizo.
Trazado medieval – El entorno de calles como la Costanilla de San Andrés o la calle del Toro aporta una sensación de viaje en el tiempo.
