Las playas de Vigo son un excelente destino para las familias con niños. Son numerosas las playas a las que se le han reconocido su limpieza, seguridad y calidad de sus aguas.

Playas de Vigo. Fuente.
Bañarse en el Océano Atlántico
Samil, O Vao, Fortiñón, A Fontaíña… Son otras tantas playas viguesas reconocidas con la bandera azul y visitadas por nacionales y extranjeros, que atraen a decenas de visitantes a la provincia de Vigo. La ciudad de Vigo está situada en una de las rías más hermosas de Galicia y, a diez minutos del centro urbano, tenemos playas de arena fina y blanca, con aguas cristalinas y transparentes, que se corresponden con una amplia variedad de gustos: tranquilos arenales familiares, salvajes calas, playas nudistas o con oleaje para practicar deportes marítimos.

El Baluarte del Diamante. Fuente.
Playas con bandera azul
9 playas viguesas recibieron en 2014 la bandera azul en reconocimiento a la calidad de sus aguas, su seguridad y su limpieza. Quizás la playa más famosa de Vigo sea la de Samil, situada en la propia ciudad y con más de mil metros de longitud. Se trata de un destino excelente para las familias y para los niños. Si queremos tranquilidad y descanso, elegiremos A Fontaíña, tranquila, recogida y tradicional. En ella podremos también practicar el nudismo. Fortiñón es una playa con un oleaje más salvaje, pero de gran belleza y situada junto al parque forestal de Saiáns, con rutas de senderismo. Tenemos también playas más pequeñas y acogedoras, como O Xunqueiro y A Sobreira, y el extenso arenal de O Vao: un lugar de esparcimiento para todos los jóvenes de la comarca.
Pontevedra tiene una amplia oferta de alojamientos rurales que constituyen el mejor punto desde el que planificar las excursiones a lugares emblemáticos, como el parque natural de las islas Cíes, y disfrutar de la rica gastronomía gallega, basada en los productos del mar. Quedarnos en una de las casas rurales viguesas es la mejor opción si vamos en verano: nos permite escapar de la masificación del entorno urbano en plena temporada turística y al mismo tiempo disfrutar de la belleza del entorno rural gallego en la temporada estival, el mejor momento para visitarlo.
