Baixo Miño, justo en la frontera

Baixo Miño, justo en la frontera

Nuestra ruta comienza en Tuy (Pontevedra), ciudad medieval emplazada en una colina desde la que se domina un buen tramo del río Miño. Arrasada por los árabes en dos ocasiones, su catedral, en la parte alta, se construyó en tres etapas a partir del año 1145. No podemos olvidarnos del resto de edificios civiles y religiosos, como el palacio de Pedro Madruga, el monasterio de las Clarisas, el templo de San Francisco, la iglesia de San Telmo, pegada a la catedral, o el monasterio de Santo Domingo y la iglesia de San Bartolomé del siglo XI.

Continuamos por la C-550 que bordea el río Miño hasta llegar a Areas, a 2 Km. de Tuy y un tramo más adelante tomando una pista en la C-550 llegamos a la iglesia de San Salvador de Sobrada y sin apenas indicaciones, hacia el noroeste alcanzamos Pexegueiro, de lo que queda del que en su tiempo fuera un monasterio románico destaca todavía el pórtico principal. Regresamos a la C-550, siguiendo río Miño abajo, en un desvío a la derecha a 2 Km. nos dirigimos a Tomiño, villa cuyo monumento principal es el crucero y la iglesia de Santa María. Seguimos hacia Figueiró, parroquia de Tomiño, en la que se levanta el santuario de San Campio de Lonxe al que para llegar debemos desviarnos a la derecha en la C-550 y continuar como 1 Km. por la nueva pista.

 

San Campio de Lonxe

Santuario de San Campio de Lonxe

 

Camino de Vilardematos, y tomando la C-550 de nuevo, llegamos a Goián a 5 Km. de Tomiño. Dentro de la localidad, hay un cruce que, justo a la izquierda, conduce al río Miño. A unos 100 m. de éste, en su lado opuesto, está el castillo de San Lourenzo. A unos 4 Km. nos acercamos a San Miguel de Tabacón en la C-550 y no debemos perder la oportunidad de detenernos en su calvario de A Portela, en medio de un mirador sobre el río Miño.

Desde aquí continuamos por una desviación que arranca a la derecha y conduce en unos 3 Km. a O Rosal y regresando a la carretera principal a 1 Km. aproximadamente antes de A Guarda, giramos a la izquierda y, tras dejar la iglesia de San Lourenzo, la ruta nos interna en la aldea de Salcidos. Más adelante, encontramos el edificio en el que los jesuitas tuvieron su centro de estudio y reflexión. Cerca de allí se muestran las arenas de Camposantos, playa que además es un importante yacimiento arqueológico donde las aguas tienen fuertes corrientes.

Si rodeamos el monte de Santa Tecla, declarado Bien de Interés Cultural por ubicar un enorme castro habitado desde el siglo II a. C. hasta el II d. C., la carretera termina justo en A Guarda, con el monumento al Pescador en su puerto, la torre del Reloj ordenada por el obispo Torquemada, y la iglesia parroquial del siglo XVI. En la parte más alta del monte se alza la capilla de Santa Tecla, patrona del Baixo Miño.

Para todos aquellos que les haya llamado la atención la ruta que les hemos preparado, os enlazamos con los alojamientos que tenemos disponibles en la provincia de Pontevedra ¡A disfrutarlos!

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *