Orduña

Vizcaya


Historia de Orduña

Orduña es una ciudad con una historia rica y variada que se remonta a su fundación en 1229. Situada en la provincia de Vizcaya, dentro de la Comunidad Autónoma Vasca, Orduña es única en muchos aspectos. Su ubicación, rodeada de tierras alavesas y castellanas, la convierte en una «isla geográfica», lo que ha influido notablemente en su desarrollo histórico y cultural.

Desde sus inicios, Orduña ha sido un importante enclave estratégico debido a su posición en las rutas comerciales que conectaban el interior de la península con la costa. Este carácter estratégico se consolidó en el siglo XV cuando la villa recibió el título de ciudad, siendo la única en Vizcaya con este estatus. Durante la Edad Media, Orduña era un punto crucial para el comercio y la defensa, controlando el paso de mercancías y personas entre diferentes regiones​.

El casco histórico de Orduña, declarado Conjunto Histórico-Monumental en 1997, es testimonio de su pasado glorioso. Las calles medievales de la ciudad convergen en la Plaza de los Fueros, que ha sido el centro de la vida urbana durante siglos. Aquí se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, como el Ayuntamiento, que reflejan la importancia administrativa y comercial que tuvo Orduña a lo largo de la historia.

La economía de Orduña en la Edad Media y la Edad Moderna se basaba en su función de aduana y mercado, donde se recaudaban impuestos y se regulaba el comercio. Esta actividad atrajo a comerciantes y viajeros, enriqueciendo cultural y económicamente a la ciudad. Con el tiempo, la función aduanera de Orduña decayó, pero su legado se mantiene en la arquitectura y en el espíritu de la ciudad​.

Además del núcleo urbano, Orduña incluye cuatro aldeas rurales: Lendoñogoiti, Lendoñobeiti, Mendeika y Belandia. Estas aldeas, situadas a los pies de la Sierra Sálvada, forman la Junta de Ruzabal. La vida en estas aldeas ha estado históricamente ligada a la agricultura y la ganadería, y sus habitantes han mantenido un valioso patrimonio etnográfico en sus caseríos, templos, ermitas y molinos.

Durante los siglos XIX y XX, Orduña experimentó varios cambios significativos. La construcción del ferrocarril a mediados del siglo XIX conectó la ciudad con importantes centros urbanos, favoreciendo su desarrollo económico y demográfico. En el siglo XX, la ciudad se adaptó a los cambios industriales y sociales, manteniendo su identidad y tradiciones mientras se modernizaba​.

Hoy en día, Orduña es una ciudad que combina su rica herencia histórica con un entorno natural impresionante, atrayendo a turistas que buscan tanto la belleza arquitectónica de su casco histórico como las oportunidades de actividades al aire libre en la Sierra Sálvada. La ciudad se ha reinventado como un destino turístico que ofrece una experiencia única, anclada en su historia y en su espectacular paisaje natural.

Puntos de interés

Plaza de los Fueros

El corazón de la ciudad, donde convergen las calles del casco histórico y se encuentra el edificio del Ayuntamiento.

Santuario de Nuestra Señora de la Antigua

Un importante lugar de peregrinación situado en un entorno natural privilegiado.

Sierra Sálvada

Un paraje natural ideal para actividades al aire libre como senderismo y escalada.

Iglesia de Santa María

Un magnífico ejemplo de arquitectura gótica que data del siglo XV.

Balneario de Orduña Plaza

Un lugar perfecto para relajarse y disfrutar de tratamientos termales.

Centro de Interpretación Histórica

Ofrece una visión detallada de la historia y el patrimonio de Orduña.

Puente Romano

Un vestigio de la época romana que muestra la importancia histórica de la ciudad en el tránsito comercial​​.

Consejos prácticos

  • Festividades: No te pierdas las fiestas de Nuestra Señora de la Antigua, que se celebran en septiembre y ofrecen una mezcla de tradición, música y gastronomía local.
  • Actividades al aire libre: La Sierra Sálvada ofrece múltiples rutas de senderismo.

Mapa de localización